Todo pudo haber sido nada más que silencio. Tendríamos que haber soñado entonces con más fuerza, hasta que las imágenes del sueño quedaran estampadas como…
El corazón empieza bajo tierra…
El corazón empieza bajo tierra,
pero acaba en tus labios y en los míos.
La muerte entonces duda en las cornisas
y una convalecencia de ojos largos
desprende las arrugas del temblor.
No hay que negar que eso nos salva,
pero entre tantas cosas tan perdidas
no es posible aceptar la salvación.
Y las manos, sin darse cuenta aprenden
el gesto incorregible
de volver a enterrar el corazón.
pero acaba en tus labios y en los míos.
La muerte entonces duda en las cornisas
y una convalecencia de ojos largos
desprende las arrugas del temblor.
No hay que negar que eso nos salva,
pero entre tantas cosas tan perdidas
no es posible aceptar la salvación.
Y las manos, sin darse cuenta aprenden
el gesto incorregible
de volver a enterrar el corazón.
Fuente: digitalplural.com.mx