Soy antioqueño. Visto de alpargatas, Carriel de nutria y ruana montanera; Tengo para el amor las serenatas Y para los rivales mi barbera. Ningún bambuco…
El carriel
Este carriel de nutria, señoras y señores,
Fue antaño la bandera de un colonizador,
Tal vez un Juan sin Cielo hundido en los blasones
De algún tatarabuelo del imperio español.
No sé qué guarda dentro: quizás diez arreboles
Recogidos en viajes de Quimbaya a Sonsón;
Una mazorca de oro, tres ríos leñadores
Y un tiple que ha tenido descalzo el corazón.
Si esculcáis sus ‘secretas’ sentiréis escondida
Bajo la piel de nutria la savia de la vida
Y el Himno de Epifanio con su camisa al sol.
En carrieles como éste cupo sin ‘estrechuras’
El mapa de Colombia tatuado de herraduras
Y una fonda en la trocha que conduce hacia Dios.
Fue antaño la bandera de un colonizador,
Tal vez un Juan sin Cielo hundido en los blasones
De algún tatarabuelo del imperio español.
No sé qué guarda dentro: quizás diez arreboles
Recogidos en viajes de Quimbaya a Sonsón;
Una mazorca de oro, tres ríos leñadores
Y un tiple que ha tenido descalzo el corazón.
Si esculcáis sus ‘secretas’ sentiréis escondida
Bajo la piel de nutria la savia de la vida
Y el Himno de Epifanio con su camisa al sol.
En carrieles como éste cupo sin ‘estrechuras’
El mapa de Colombia tatuado de herraduras
Y una fonda en la trocha que conduce hacia Dios.
Fuente: digitalplural.com.mx