"La penunbra humedecida se tendió cómo un abrazo y alumbraron los espejos de la antesala del llanto. Hasta las piedras el pulso fue llevando su…
Duele que el mar…
“Duele que el mar, sitiado por la arena
renazca en cada aurora y cada espuma
y que la ausencia de la flor asuma
en nuevas rosas su verdad mas plena.
Duele que el luto que la tarde estrena
resurja en cada sombra y cada bruma
y que, perenne, el llanto se resuma
en las resurrecciones de la pena.
Duele que el tiempo tome, sin medida,
a dar frescura al corazon inerte
de la naturaleza estremecida.
Duele que todo hacia la luz despierte,
menos la soledad de nuestra vida
que va a la sombra, al polvo y a la muerte.
renazca en cada aurora y cada espuma
y que la ausencia de la flor asuma
en nuevas rosas su verdad mas plena.
Duele que el luto que la tarde estrena
resurja en cada sombra y cada bruma
y que, perenne, el llanto se resuma
en las resurrecciones de la pena.
Duele que el tiempo tome, sin medida,
a dar frescura al corazon inerte
de la naturaleza estremecida.
Duele que todo hacia la luz despierte,
menos la soledad de nuestra vida
que va a la sombra, al polvo y a la muerte.
Fuente: digitalplural.com.mx