Por el frío campo de Auschwitz va el tren, tocando el silbato de la muerte, los ojos se asoman impávidos a las ventanas, el tiempo…
Droga
Siento que me destruyo en cada mirada del sol, una ráfaga de fuegos extinguidos marcaron mi nacimiento. Procuro andar a oscuras para no verte silencio endemoniado, canto vulgar y tétrico que naces en mis extrañas, todo es un gran torbellino, en cada aspirada un silencio de neuronas reprimidas y recuerdos fecundos que se hacen humo, es como si colgara de las paredes para ver el ojo crítico que vigile mis sueños.
un traspiés basta para encontrarme con la muerte.
un traspiés basta para encontrarme con la muerte.
Fuente: digitalplural.com.mx