Tengo dos meses de poemas esperándote en la mesa, un chorro de sueños pendientes en mi almohada la soledad más grande que pudo sentir la…
Dragones de cartón (II)
El con su sonrisa agrietada
extendió sus ojos
y pidió una limosna
En silencio se marchó con el frío
de la tarde
llevando la neblina
como abrigo perpetuo
y llevando como sombra
las luces de la calle.
extendió sus ojos
y pidió una limosna
En silencio se marchó con el frío
de la tarde
llevando la neblina
como abrigo perpetuo
y llevando como sombra
las luces de la calle.
Fuente: digitalplural.com.mx