Gracias porque abro los ojos y veo la salida del sol, el cielo, el río en la mañana diáfana de estío que llena hasta los…
Dos canciones de amor para el otoño
I
Cuando ya nada pido
y casi nada espero
y apenas puedo nada
es cuando más te quiero
II
Basta que estés, que seas
que te pueda llamar, que te llame María
para saber quién soy y conocer quién eres
para saberme tuyo y conocerte mía
mi mujer entre todas las mujeres.
Cuando ya nada pido
y casi nada espero
y apenas puedo nada
es cuando más te quiero
II
Basta que estés, que seas
que te pueda llamar, que te llame María
para saber quién soy y conocer quién eres
para saberme tuyo y conocerte mía
mi mujer entre todas las mujeres.
Fuente: digitalplural.com.mx