Recuerdo una mañana cuando después del goce de soltero caminaba en el campo recorriendo tu cuerpo Aquella noche, apagada la sed, bebimos vino dulce.
Dora Bekerman habla consigo misma
Mira los manzanos en invierno.
Están secos con tanto lamento.
Tus nietos fijan sus ojos azules en mi rostro.
Mi cabeza
dorada ayer
mañana estará como la nieve.
Aquí fue nuestro encuentro
en este día.
Hace mil noches.
Están secos con tanto lamento.
Tus nietos fijan sus ojos azules en mi rostro.
Mi cabeza
dorada ayer
mañana estará como la nieve.
Aquí fue nuestro encuentro
en este día.
Hace mil noches.
Fuente: digitalplural.com.mx