Creyendo que la mejor cura contra la melancolía eran esas superficies radiantes y abiertas fuiste hasta las memorables ruinas y viste la estatua de basalto…
Dora Bekerman habla consigo misma
Mira los manzanos en invierno.
Están secos con tanto lamento.
Tus nietos fijan sus ojos azules en mi rostro.
Mi cabeza
dorada ayer
mañana estará como la nieve.
Aquí fue nuestro encuentro
en este día.
Hace mil noches.
Están secos con tanto lamento.
Tus nietos fijan sus ojos azules en mi rostro.
Mi cabeza
dorada ayer
mañana estará como la nieve.
Aquí fue nuestro encuentro
en este día.
Hace mil noches.
Fuente: digitalplural.com.mx