¡Oh perenne armonía de las olas, rugientes con las inagotables fiebres del infinito, preñados de lo eterno, vuestros flancos hirvientes con su ser justifican la…
Desmayo (I)
Allá, cuando las lomas reverdecen,
donde hay almas que viven de esperanzas
y arreboles de fuego que florecen
en las inacabables lontananzas;
allí donde mi madre me ha llorado
con melodioso corazón de fuente,
por más que digan que los sueños mienten,
quisiera ser feliz y lo he soñado.
Son voces fraternales que me llaman,
una boca de niña que me besa,
dos negros ojos de tranquila llama,
y lejanos recuerdos de tristeza;
y el eco de murmullos lisonjeros
de los días henchidos de belleza,
y en cambio de los años que murieron
un puñado de nieve en la cabeza.
donde hay almas que viven de esperanzas
y arreboles de fuego que florecen
en las inacabables lontananzas;
allí donde mi madre me ha llorado
con melodioso corazón de fuente,
por más que digan que los sueños mienten,
quisiera ser feliz y lo he soñado.
Son voces fraternales que me llaman,
una boca de niña que me besa,
dos negros ojos de tranquila llama,
y lejanos recuerdos de tristeza;
y el eco de murmullos lisonjeros
de los días henchidos de belleza,
y en cambio de los años que murieron
un puñado de nieve en la cabeza.
Fuente: digitalplural.com.mx