Me visitó una nube y me dejó al marcharse su contorno de viento. Me visitó una sombra. Y me dejó al marcharse el peso de…
Décimocuarta poesía vertical (72) (Póstumo)
Siempre nos salva el no saber,
aquello que burla nuestras redes,
la rosa que por su cuenta se fuga del rosal,
la figura que huyó de la fotografía,
el beso que no pudimos dar a nadie.
El no saber no es un desconocimiento.
El no saber es un refugio,
el asilo del conocimiento que no tiene referencia,
el conocimiento que no es la noticia de algo
sino tan sólo una noticia del ser.
aquello que burla nuestras redes,
la rosa que por su cuenta se fuga del rosal,
la figura que huyó de la fotografía,
el beso que no pudimos dar a nadie.
El no saber no es un desconocimiento.
El no saber es un refugio,
el asilo del conocimiento que no tiene referencia,
el conocimiento que no es la noticia de algo
sino tan sólo una noticia del ser.
Fuente: digitalplural.com.mx