La demora, enhiesta en su altivez torturante, cuidadosa perfora, una a una, las hojas del instante. Es como si niños con un control remoto estuviesen…
Debe ser
Debe ser el trigo. La parálisis
de los caballos en la pradera
inaccesible. Suena, resuena
una voz fusilada en la carrera.
(Nos llaman). No sé quién
está escribiendo:
‘cuidado con el arroyo,
puede matar cual espejo.’
Debe ser el trigo. Las vencidas
cortezas del viento: bronces
otoñales que no vuelan.
Pasivo el espanto,
entre las hojas sin tierra
ni linaje.
‘Hambres, hambrecitas
(nos llaman):
éste no es el campo,
jamás
vuestro campo.
de los caballos en la pradera
inaccesible. Suena, resuena
una voz fusilada en la carrera.
(Nos llaman). No sé quién
está escribiendo:
‘cuidado con el arroyo,
puede matar cual espejo.’
Debe ser el trigo. Las vencidas
cortezas del viento: bronces
otoñales que no vuelan.
Pasivo el espanto,
entre las hojas sin tierra
ni linaje.
‘Hambres, hambrecitas
(nos llaman):
éste no es el campo,
jamás
vuestro campo.
Fuente: digitalplural.com.mx