Como lánguidas banderas adornan el callejón Teñidas de opaco encubren sus colores secretos de hombre y mujer Sábanas que ella lavó con tanto olvido pequeños…
De la mano de un dios
El fin es el lugar del que partimos
T.S. Eliot
De la mano de un dios
asistimos a nuestro propio parto
en la cuna luminosa del sepulcro
Por el azul las aves
ofrendarán los cirios
en permuta de carroña
y desde el coro de plañideras
el bautismo del sobreviviente
Tan pocas sombras para maldecirnos
tan frágil nuestro asombro
T.S. Eliot
De la mano de un dios
asistimos a nuestro propio parto
en la cuna luminosa del sepulcro
Por el azul las aves
ofrendarán los cirios
en permuta de carroña
y desde el coro de plañideras
el bautismo del sobreviviente
Tan pocas sombras para maldecirnos
tan frágil nuestro asombro
Fuente: digitalplural.com.mx