Que el hombre del sueño no llegue tsé-tsé, no me vea abandonado a merced del león y sea tarde para mutar en masai y lanza,…
Cubilete
La que escribía como hombre
y el que escribía como mujer
– se encontraron –
en la esquina del sexo y de la duda
y se prodigaron, sí, que se prodigaron
como si este mundo cruel
acabara mañana
ellos
dados echados
desde un cubilete caliente.
y el que escribía como mujer
– se encontraron –
en la esquina del sexo y de la duda
y se prodigaron, sí, que se prodigaron
como si este mundo cruel
acabara mañana
ellos
dados echados
desde un cubilete caliente.
Fuente: digitalplural.com.mx