¡Qué tranquilidad violeta por el sendero a la tarde! A caballo va el poeta... ¡Qué tranquilidad violeta! La dulce brisa del río, olorosa a junco…
Cuando tú quieras
Cuando tú quieras, muerte.
Te he vencido.
¡Qué poquito
puedes ya contra mí!
Te he vencido.
¡Qué poquito
puedes ya contra mí!
Fuente: digitalplural.com.mx