Yo que he tenido la mala suerte de que Dios se enamorara de mí. He quedado fuera del juego erótico. Otros en esos juegos se…
Cuando los dorados corteses florecieron
Cuando los dorados corteses florecieron
nosotros dos estábamos enamorados.
Todavía tienen flores los corteses
y nosotros ya somos dos extraños.
nosotros dos estábamos enamorados.
Todavía tienen flores los corteses
y nosotros ya somos dos extraños.
Fuente: digitalplural.com.mx