¡Oh, de alto valor, de virtud rara Sacro esplendor, en toda edad luciente, Cuya fama los términos de Oriente Ecos los hace de su trompa…
Cosas, Celalba mía, he visto extrañas
Cosas, Celalba mía, he visto extrañas:
Cascarse nubes, desbocarse vientos,
Altas torres besar sus fundamentos,
Y vomitar la tierra sus entrañas;
Duras puentes romper, cual tiernas cañas;
Arroyos prodigiosos, ríos violentos,
Mal vadeados de los pensamientos,
Y enfrenados peor de las montañas;
Los días de Noé, gentes subidas
En los más altos pinos levantados,
En las robustas hayas más crecidas.
Pastores, perros, chozas y ganados
Sobre las aguas vi, sin forma y vidas,
Y nada temí más que mis cuidados.
Cascarse nubes, desbocarse vientos,
Altas torres besar sus fundamentos,
Y vomitar la tierra sus entrañas;
Duras puentes romper, cual tiernas cañas;
Arroyos prodigiosos, ríos violentos,
Mal vadeados de los pensamientos,
Y enfrenados peor de las montañas;
Los días de Noé, gentes subidas
En los más altos pinos levantados,
En las robustas hayas más crecidas.
Pastores, perros, chozas y ganados
Sobre las aguas vi, sin forma y vidas,
Y nada temí más que mis cuidados.
Fuente: digitalplural.com.mx