Vida, que sin cesar huyes de suerte que no eres de ningún bien merecedora, ¿por qué quieres llevarme encantadora con alegre esperanza hasta la muerte?…
Contra el amor
Huye, Climene, deja los encantos
del amor, que no son sino dolores;
es una oculta sierpe entre las flores
cuyos silbos parecen dulces cantos:
es néctar que quema y da quebrantos,
es Vesubio que esconde sus ardores,
es delicia mezclada con rigores,
es jardín que se riega con los llantos:
es del entendimiento laberinto
de entrada fácil y salida estrecha,
donde el más racional pierde su instinto:
jamás mira su llama satisfecha,
y en fingiendo que está su ardor extinto,
es cuando más estrago hace su flecha.
del amor, que no son sino dolores;
es una oculta sierpe entre las flores
cuyos silbos parecen dulces cantos:
es néctar que quema y da quebrantos,
es Vesubio que esconde sus ardores,
es delicia mezclada con rigores,
es jardín que se riega con los llantos:
es del entendimiento laberinto
de entrada fácil y salida estrecha,
donde el más racional pierde su instinto:
jamás mira su llama satisfecha,
y en fingiendo que está su ardor extinto,
es cuando más estrago hace su flecha.
Fuente: digitalplural.com.mx