Tú, comulgando bajo las dos especies de la claridad de lo opaco Jean-Clarence Lambert Crecí tanto dentro del pozo que puedo tocar al mismo tiempo…
Con tu dedo
Existe en nosotros varias memorias.
El cuerpo y el espíritu tienen cada uno la suya.
Honoré de Balzac
Lo has tocado con tu dedo. No tu dedo carnal. Tu dedo que nadie ve salvo tú que vuelas, sentado en la proa de esa alfombra de Dios donde se embarcaron contigo. Tu dedo que me apunta y me acusa de frívola.
Lo tocaste. No es mera protuberancia aquello que en mí estaba dispuesto a ser tocado, palpado, acariciado. Es un lugar. Un lugar donde existías mucho antes, antes del amor, antes de la vida carnal, antes de los sellos que viniste a romper con tu navaja alacránica, antes, antes, cuando en la semilla de un gesto de moribundo que acaricia a su amada en la coronilla, estabas tú contenido.
El cuerpo y el espíritu tienen cada uno la suya.
Honoré de Balzac
Lo has tocado con tu dedo. No tu dedo carnal. Tu dedo que nadie ve salvo tú que vuelas, sentado en la proa de esa alfombra de Dios donde se embarcaron contigo. Tu dedo que me apunta y me acusa de frívola.
Lo tocaste. No es mera protuberancia aquello que en mí estaba dispuesto a ser tocado, palpado, acariciado. Es un lugar. Un lugar donde existías mucho antes, antes del amor, antes de la vida carnal, antes de los sellos que viniste a romper con tu navaja alacránica, antes, antes, cuando en la semilla de un gesto de moribundo que acaricia a su amada en la coronilla, estabas tú contenido.
Fuente: digitalplural.com.mx