Para llevar el alma hasta sus estratos más profundos, hasta la llama última en que se quema permanentemente, basta empapar los ojos un poco en…
Ciudad de siempre
Donde pose los ojos o la frente,
ciudad mía del aire temperado,
allí te encuentro y yendo desolado
me vuelvo jubiloso de repente.
Hecha de tu materia transparente,
la niebla de la infancia ha regresado
y embellecido todo: el río, el prado,
tus colinas que pasan verdemente.
Aparta de mi lado toda nube
y déjame en tus piedras que te erigen
detener otra vez rumbo y miradas.
Pues quiero ver cómo desanda y sube
hacia el primer asombro, hacia el origen,
mi sombra por tus calles empinadas.
ciudad mía del aire temperado,
allí te encuentro y yendo desolado
me vuelvo jubiloso de repente.
Hecha de tu materia transparente,
la niebla de la infancia ha regresado
y embellecido todo: el río, el prado,
tus colinas que pasan verdemente.
Aparta de mi lado toda nube
y déjame en tus piedras que te erigen
detener otra vez rumbo y miradas.
Pues quiero ver cómo desanda y sube
hacia el primer asombro, hacia el origen,
mi sombra por tus calles empinadas.
Fuente: digitalplural.com.mx