El pintor hacía el amor con ocho espejos, no veía cuando el alma se le iba. Mirándose demasiado por dentro enfrentaba al cuerpo amado, a…
Celo arriba, celo abajo
Ando caliente por abajo y por los aires.
Subido a un avión de fogatas,
la lengua llega hasta Saturno,
la pasión busca y se come a sí misma.
No sé qué haré si fallezco en este segundo:
Arrojar el Nuevo Testamento contra el viejo sudario,
ahogarme en alcoholes como el barbero,
dibujar la vagina que viene acelerada por las nubes.
Ando caliente y no me gasto.
Ando en llamas y no las veo,
quemo en sombras y calla el mundo.
Pasarán las noches y pasarán los hombres,
pero esta sed que delira en el reino de tu útero,
quedará latiendo como vieja vegetación de poema.
Subido a un avión de fogatas,
la lengua llega hasta Saturno,
la pasión busca y se come a sí misma.
No sé qué haré si fallezco en este segundo:
Arrojar el Nuevo Testamento contra el viejo sudario,
ahogarme en alcoholes como el barbero,
dibujar la vagina que viene acelerada por las nubes.
Ando caliente y no me gasto.
Ando en llamas y no las veo,
quemo en sombras y calla el mundo.
Pasarán las noches y pasarán los hombres,
pero esta sed que delira en el reino de tu útero,
quedará latiendo como vieja vegetación de poema.
Fuente: digitalplural.com.mx