¡Ah, nada, nada es mío! Ni el tono de mi voz, ni mis ausentes manos, ni mis brazos lejanos. Todo lo he recibido. Ah, nada,…
Castigo
Transformará Minerva tus cabellos
en serpientes y un día al contemplarte
como en un templo oscuro, con destellos,
seré de piedra, para amarte.
en serpientes y un día al contemplarte
como en un templo oscuro, con destellos,
seré de piedra, para amarte.
Fuente: digitalplural.com.mx