"I ¿Quién soltó de tu pecho la impaciente paloma musical que en fuego sube? ¿Quién puso en los cristales de la nube la misma luz…
Cartas escritas cuando crece la noche (I)
“El tiempo regresó -en un instante-
a la casa donde mi juventud
quiso comerse el cielo.
Lo demás bien lo sabes…
Otros llegaron con sus palabras
y sus cuerpos,
buscándome dolorosamente
o dejando la niebla del camino
entre mis pobres manos.
Lo demás es silencio…
Hoy tengo tus poemas en mis lágrimas
y el deseado mensaje -tan tuyo-
entra en mi corazón con mil años de ausencia.
Lo demás es poseer este milagro
y sentirme a orillas del Gran Sueño
como una rosa nueva.
"Dame tu mano al fin, eternamente’
a la casa donde mi juventud
quiso comerse el cielo.
Lo demás bien lo sabes…
Otros llegaron con sus palabras
y sus cuerpos,
buscándome dolorosamente
o dejando la niebla del camino
entre mis pobres manos.
Lo demás es silencio…
Hoy tengo tus poemas en mis lágrimas
y el deseado mensaje -tan tuyo-
entra en mi corazón con mil años de ausencia.
Lo demás es poseer este milagro
y sentirme a orillas del Gran Sueño
como una rosa nueva.
"Dame tu mano al fin, eternamente’
Fuente: digitalplural.com.mx