"... Tántalo en fugitiva fuente de oro. F. DE QUEVEDO Cuerpo de la mujer, río de oro donde, hundidos los brazos, recibimos un relámpago azul,…
CANCIÓN CINCO
“Por los puentes de Zamora,
sola y lenta, iba mi alma.
No por el puente de hierro,
el de piedra es el que amaba.
A ratos miraba al cielo,
a ratos miraba al agua.
Por los puentes de Zamora,
sola y lenta, iba mi alma.
sola y lenta, iba mi alma.
No por el puente de hierro,
el de piedra es el que amaba.
A ratos miraba al cielo,
a ratos miraba al agua.
Por los puentes de Zamora,
sola y lenta, iba mi alma.
Fuente: digitalplural.com.mx