Jesús, incomparable perdonador de injurias, óyeme; Sembrador de trigo, dame el tierno pan de tus hostias; dame, contra el sañudo infierno, una gracia lustral de…
Campoamor
Éste del cabello cano,
como la piel del armiño,
juntó su candor de niño
con su experiencia de anciano;
cuando se tiene en la mano
un libro de tal varón,
abeja es cada expresión
que, volando del papel,
deja en los labios la miel
y pica en el corazón.
como la piel del armiño,
juntó su candor de niño
con su experiencia de anciano;
cuando se tiene en la mano
un libro de tal varón,
abeja es cada expresión
que, volando del papel,
deja en los labios la miel
y pica en el corazón.
Fuente: digitalplural.com.mx