¿Pequeño? Aquí en Rijmenam todo es pequeño. La plazuela es pequeña, las calles son pequeñas, los hombres son pequeños. En Rijmenam todo es pequeño. ¿Pequeño?…
Bestia
¡Ay! ¡Ay!
Somos una gran bestia salvaje
que vive de miles de millones de células:
se llaman hombres.
A veces -¡Ay! ¡Ay!- a miles los contrae,
manda a veintidós de ellos al campo
y coloca a los otros alrededor en amplio óvalo.
Con vehementes contracciones la ola
recorre las células y tras mucha batahola
la bestia en hordas las expulsa.
A veces -¡Ay! ¡Ay!- a millones las arrastra,
chillan hasta resquebrajarse la tierra y
violentamente una pata sucia
y sus pretensiones levantan.
Pero cuando sus habladurías se derrumban,
entran a gatas por pasillos, tubos,
cavernas, tierra, Rijmenam,
donde cada uno piensa de sí mismo:
yo, lo otro es mierda, es mundo
y eso tiene menos… ¡no!,
no tiene ninguna importancia.
¡Ay! ¡Ay! – ¡Ay! ¡Ay! Que sean
tres veces: ¡Ay! ¡Ay!
Somos una gran bestia salvaje
que vive de miles de millones de células:
se llaman hombres.
A veces -¡Ay! ¡Ay!- a miles los contrae,
manda a veintidós de ellos al campo
y coloca a los otros alrededor en amplio óvalo.
Con vehementes contracciones la ola
recorre las células y tras mucha batahola
la bestia en hordas las expulsa.
A veces -¡Ay! ¡Ay!- a millones las arrastra,
chillan hasta resquebrajarse la tierra y
violentamente una pata sucia
y sus pretensiones levantan.
Pero cuando sus habladurías se derrumban,
entran a gatas por pasillos, tubos,
cavernas, tierra, Rijmenam,
donde cada uno piensa de sí mismo:
yo, lo otro es mierda, es mundo
y eso tiene menos… ¡no!,
no tiene ninguna importancia.
¡Ay! ¡Ay! – ¡Ay! ¡Ay! Que sean
tres veces: ¡Ay! ¡Ay!
Fuente: digitalplural.com.mx