Opaca carne, diaria chispa, ven en la hora de la muerte. Devórame sin paz donde del éxtasis la brava lengua se entreduerma gigante e inalcanzable.…
Alondras que mueren deslumbradas (I)Quizá no hay más…
Quizá no hay más amor del que cabe una noche entre la manos
Quizá un hombre y una mujer jamás llegan juntos al cielo.
Son el oleaje y musgo que le pega plumas a sus brazos,
apenas plumas de furia que se deshacen en el viento.
Quizá en el invierno el amor es un lecho mutuo y dos platos,
el alma colgada a secar en el balcón de los silencios
donde se roba y se recibe la agria leche del escarnio,
derribados por el gran polvo de la tierra y de los años.
Quizá un hombre y una mujer jamás llegan juntos al cielo.
Son el oleaje y musgo que le pega plumas a sus brazos,
apenas plumas de furia que se deshacen en el viento.
Quizá en el invierno el amor es un lecho mutuo y dos platos,
el alma colgada a secar en el balcón de los silencios
donde se roba y se recibe la agria leche del escarnio,
derribados por el gran polvo de la tierra y de los años.
Fuente: digitalplural.com.mx