Puedes entrar. He dejado la puerta abierta, la luz, la calefacción encendidas. Hay un poco de vino en la alacena, el café está reciente por…
Algo
Algo de ti, aun cambiado, queda conmigo.
Viene con el mar, en el idioma extraño
de personas que desconozco
y sin embargo cada día me rodean,
tras el repetido batir de lo vivo
y el deseo de vivirlo.
Tal vez también algo de mí quede contigo.
Si es así, como un perro que husmea callejones,
podré seguir el rastro y hallarte al final
de estos días, recibir la luz y el brillo
del mundo que llevas contigo,
o al menos sus pecios de materia encantada
Viene con el mar, en el idioma extraño
de personas que desconozco
y sin embargo cada día me rodean,
tras el repetido batir de lo vivo
y el deseo de vivirlo.
Tal vez también algo de mí quede contigo.
Si es así, como un perro que husmea callejones,
podré seguir el rastro y hallarte al final
de estos días, recibir la luz y el brillo
del mundo que llevas contigo,
o al menos sus pecios de materia encantada
Fuente: digitalplural.com.mx