Pregúntale a ese mar donde solía llorar mi corazón, si por su arena, con dulce silbo de veloz sirena, cruzó la virgen que me viera…
Al Río Torbes
¡La espuma de tu rostro fugitivo,
bello Torbes, dejástela en mis manos,
y con el vuelo de tus saltos vanos
coronas me tejiste y ramo altivo!
¡Oh, Torbes labrador! Margen furtivo
entre angélicos campos ciudadanos;
dulcífero galán que a los veranos
de dulzura te fuiste, pensativo
Joven Torbes de alzada vestimenta;
voz de poder y magna cornamenta
que muge por los campos su fragancia.
¡Celeste guardador de la frescura,
doncel corriente, niño que perdura
de pie junto al cadáver de mi infancia!
bello Torbes, dejástela en mis manos,
y con el vuelo de tus saltos vanos
coronas me tejiste y ramo altivo!
¡Oh, Torbes labrador! Margen furtivo
entre angélicos campos ciudadanos;
dulcífero galán que a los veranos
de dulzura te fuiste, pensativo
Joven Torbes de alzada vestimenta;
voz de poder y magna cornamenta
que muge por los campos su fragancia.
¡Celeste guardador de la frescura,
doncel corriente, niño que perdura
de pie junto al cadáver de mi infancia!
Fuente: digitalplural.com.mx