Cuatro o seis desnudos hombros De dos escollos o tres Hurtan poco sitio al mar, Y mucho agradable en él. Cuánto lo sienten las ondas…
ACREDITA LA ESPERANZA CON HISTORIAS SAGRADAS
Cuantos forjare más hierros el hado
A mi esperanza, tantos oprimido
Arrastraré cantando, y su rüido
Instrumento a mi voz será acordado.
Joven mal de la invidia perdonado,
De la cadena tarde redimido,
De quien por no adorarle fue vendido,
Por haberle vendido fue adorado.
¿Qué piedra se le opuso al soberano
Poder, calificada aun de real sello,
Que el remedio frustrase del que espera?
Conducido alimenta, de un cabello,
Uno a otro profeta. Nunca en vano
Fue el esperar, aun entre tanta fiera.
A mi esperanza, tantos oprimido
Arrastraré cantando, y su rüido
Instrumento a mi voz será acordado.
Joven mal de la invidia perdonado,
De la cadena tarde redimido,
De quien por no adorarle fue vendido,
Por haberle vendido fue adorado.
¿Qué piedra se le opuso al soberano
Poder, calificada aun de real sello,
Que el remedio frustrase del que espera?
Conducido alimenta, de un cabello,
Uno a otro profeta. Nunca en vano
Fue el esperar, aun entre tanta fiera.
Fuente: digitalplural.com.mx