Esta noche, Francesca, tus ojos son dos pájaros y van en vuelo delicado hacia un silencio verde de hondas ramas sin nadie. Vuelo quieto del…
A Patricia
Tú no habías nacido. Todo era
entonces diferente: los armarios
inmensos y más dulces
y encendidas las frutas. Hubo noches
en blanco y temerosas, en que pudo
ser resumen del mundo aquella mano
sobre mi frente húmeda. (Ahora
lo está siendo esa risa con que sacas
punta a la situación, mientras en vano
trato de imaginarme qué paredes
te tocará mirar en la agonía.)
entonces diferente: los armarios
inmensos y más dulces
y encendidas las frutas. Hubo noches
en blanco y temerosas, en que pudo
ser resumen del mundo aquella mano
sobre mi frente húmeda. (Ahora
lo está siendo esa risa con que sacas
punta a la situación, mientras en vano
trato de imaginarme qué paredes
te tocará mirar en la agonía.)
Fuente: digitalplural.com.mx