Aunque siempre viviste con préstamos de amor, por cuenta ajena, tú también necesitas mirar alguna vez la luna llena a través de los árboles; perder…
Poemas de Maria Sanz (14)
Tristes mis ojos, triste la alborada, triste porque mi cuerpo se despoja del tuyo, despertar donde se aloja toda la soledad inexplicada. Muerte del corazón,…
Alguien que no soy yo lleva la cuenta de las horas felices, de las tardes en que tuvo al amor como aliado, de las noches…
Tarde será cuando tu voz se filtre, almuédano, a través de estas paredes. Tarde será, porque la nada lenta y descarnadamente habrá vencido lo que…
Es la segunda vez. Como temblor de muerte, azul de despedida, sendero para un viento que destierra. Ausencia y abandono del propio ser. Locura sosegada…
Duro es sentirse humana a cada instante, cuando se cruzan límites amargos y hay que volver al punto de partida, verso tras verso, con las…
El hombre que resiste es menos infeliz, acusa poco la llegada del mal a sus dominios, ignorando si hay viento de levante o poniente, o…
En la morada de la luz escribo, con una transparencia contenida que me hace hueco, que me desenvuelve de tanta noche cruel y su amenaza.…
Los árboles entonan su nostalgia al compás de la brisa, mientras Gustavo Adolfo se pregunta por qué marchar, si nadie, excepto aquellos muros, le reclama.…
... Si no hubiera más luz interior, no entendiera tan grandes misterios.» Teresa de Jesús Donde hayan apagado las estrellas su sed de iluminar la…
Recuerdo que era invierno, que los almeces iban cobijando mi vuelta a casa, y que me seguía un muchacho. Jamás supe quién era. Así durante…
Nadie te ha dado nada, tú lo sabes. Y lo entiendes mejor cada mañana cuando abres tu vacío a los primeros rayos del sol. Entonces…