Si te invitan a viajar y aceptas, aceptas la razón de quien te halaga. Serás eso que desean, en cualquier parte: poeta o poetastro, algo…
Nadie juega montura de palma…
Nadie juega montura de palma. Ni dan siquiera de beber a las bestias. Ni así tenemos casa. Ni somos. Ni aún seremos parte. Pájaro de árbol, jamás. Ni pasto nuevo. Rajadura donde filtra tu voz haciendo daño. De qué lugar o infierno esa palabra a morir. Y no poseo rincón, sitio de la tierra, reloj para esa hora, ni así donde guardarme. Cómo no volver. Volver mientras tachamos o estarnos en pie sobre el roto de marzo.
Fuente: digitalplural.com.mx