Qué escogencia la mía tan difícil Si un perro es la barcina de mi casa la misada que decía, gata cuando todo era claro a…
Nada por más me arrancará de mi sitio…
Nada por más me arrancará de mi sitio. Igual fulgor me escupió de muerte cuando reía mi madre y todos. La paz es un minuto. Cierro las ventanas, las puertas antiguas de mi casa. Es un minuto. Tú, ellos, de las palabras, de los labios a las palabras recias. Lento, prolongado, insistente. No alcanzo más que golpear. En este sitio. La palabra a golpes desprendida. Volcada de revés. La calma es un minuto.
Fuente: digitalplural.com.mx