Era el tiempo inmóvil de la flor del jacinto; (cuando yo era como las manzanas). Y tú viniste, como todas las cosas, que se encienden…
Otoño en 1930
Sobrecogida, bajo el arco cándido
de los vientos azules,
arrojo desde mi balaustrada en avance,
(como labios que van a besar),
la mirada hacia el océano amarillo.
Todo vive ese olor mojado
de rasal llovido y de naranja;
el gato -flor de cardo de invierno-
se elctriza y se hace cantar,
las moscas buscan las vigas ahumadas,
las gallinas cloquean y sacuden su ropa interior;
y mi corazón
trata de acomodar su tristeza de velos desgajados,
descalza y sin pupilas.
de los vientos azules,
arrojo desde mi balaustrada en avance,
(como labios que van a besar),
la mirada hacia el océano amarillo.
Todo vive ese olor mojado
de rasal llovido y de naranja;
el gato -flor de cardo de invierno-
se elctriza y se hace cantar,
las moscas buscan las vigas ahumadas,
las gallinas cloquean y sacuden su ropa interior;
y mi corazón
trata de acomodar su tristeza de velos desgajados,
descalza y sin pupilas.
Fuente: digitalplural.com.mx