Si hubieses sido justo en el amor que hay entre nosotros, no amarías, ni hubieses preferido, a una esclava mía. Has dejado la rama que…
Poema que Wallada hizo bordar en oro sobre su vestido
Yo ¡por Dios! merezco la grandeza
y sigo orgulosa mi camino.
Doy gustosa mi mejilla a mi enamorado
y doy mis besos a quien los quiera.
y sigo orgulosa mi camino.
Doy gustosa mi mejilla a mi enamorado
y doy mis besos a quien los quiera.
Fuente: digitalplural.com.mx