El hombre que despierta y ve su imagen reflejada en el fondo del espejo, retorna de otro mundo; es un resucitado entre los muertos. Resurge…
Me duele el siglo…
Me duele el siglo
recién muerto,
con sus ojos nostálgicos
y su mirada letal de adormidera,
la semilla en el viento,
sus restos de holanda envilecida.
Esta flor que no cabe en su inocencia,
la morbidez que a tantos obsesiona.
Solo levedad
de horas y delirio en contumancia,
de la sangre narcótica entre sueños.
Los campos rasurados
y esta flor y estas hojas
que empiezan a despertar
entre tinieblas
cuando toda la luz de lejos viene.
Esta flor y estas hojas
expulsadas del reino de las flores
y la mirada que no cesa
entre amaneceres de ceniza.
recién muerto,
con sus ojos nostálgicos
y su mirada letal de adormidera,
la semilla en el viento,
sus restos de holanda envilecida.
Esta flor que no cabe en su inocencia,
la morbidez que a tantos obsesiona.
Solo levedad
de horas y delirio en contumancia,
de la sangre narcótica entre sueños.
Los campos rasurados
y esta flor y estas hojas
que empiezan a despertar
entre tinieblas
cuando toda la luz de lejos viene.
Esta flor y estas hojas
expulsadas del reino de las flores
y la mirada que no cesa
entre amaneceres de ceniza.
Fuente: digitalplural.com.mx