Toda acción bélica es abusiva, por la reacción de odio que genera, por su terror, bandera que abandera, por el desamor de llamas que aviva.…
Manifiesto del amor
Quise medir el amor
con los labios del mar,
y el mar me bañó de versos
con los labios de tu boca.
Tu boca es el olvido del yo
y la memoria del alma
que se funde y se confunde.
Porque el amor
es la necesidad de salir
de uno mismo
y de entrar en el otro
como luna en la mar.
Y el mar con el amor
es un poema de vida,
en busca de soles y de sales,
un aire de rosas en llama.
Una llama que se enciende
con los ojos del alma,
que crece con los oídos del pulso,
y con el tacto de la poesía.
La poesía como el amor
nunca pasará de moda,
siempre nos resucitará
todas las bondades
y todas las virtudes.
Si quieres ser correspondido
con el beso del amor,
ama tú y espera,
que la espera aviva y revive.
Revive y aviva la rosa del amor,
que lo es todo en todos,
y que nos vuelve nada en la nada.
Que cada cual verse al amor
como quiera verse y abrazarse.
Que cada cual verse al amor
como quiera morir y renacerse.
Que cada cual verse al amor
como el amor versa a la vida,
donde los acantilados encantados,
conciertan la desnuda sonata
del gusto en el gesto del goce,
tan anudado como anidado,
tan acompasado como acompañado,
y tan compartido como repartido.
con los labios del mar,
y el mar me bañó de versos
con los labios de tu boca.
Tu boca es el olvido del yo
y la memoria del alma
que se funde y se confunde.
Porque el amor
es la necesidad de salir
de uno mismo
y de entrar en el otro
como luna en la mar.
Y el mar con el amor
es un poema de vida,
en busca de soles y de sales,
un aire de rosas en llama.
Una llama que se enciende
con los ojos del alma,
que crece con los oídos del pulso,
y con el tacto de la poesía.
La poesía como el amor
nunca pasará de moda,
siempre nos resucitará
todas las bondades
y todas las virtudes.
Si quieres ser correspondido
con el beso del amor,
ama tú y espera,
que la espera aviva y revive.
Revive y aviva la rosa del amor,
que lo es todo en todos,
y que nos vuelve nada en la nada.
Que cada cual verse al amor
como quiera verse y abrazarse.
Que cada cual verse al amor
como quiera morir y renacerse.
Que cada cual verse al amor
como el amor versa a la vida,
donde los acantilados encantados,
conciertan la desnuda sonata
del gusto en el gesto del goce,
tan anudado como anidado,
tan acompasado como acompañado,
y tan compartido como repartido.
Fuente: digitalplural.com.mx