Malditos los que invocan a la noche para admirar tan sólo su negrura. No ven la luz de las hojas tenues que alumbran como pequeños…
Verdad
Acalla ya la voz de los traidores,
que nunca más musiten en tu seno
grandes palabras con que armar la historia.
Redúcelos a polvo, a destino,
a ceniza intangible y dislocada,
a sombra entre tinieblas permanentes.
Tuya es la poderosa senda inmóvil
que se ancla en la verdad más primigenia,
desnuda de motivos y arrebatos.
Tañerán tus campanas milenarias
con el fuego de las mismas estrellas
que borrará los pasos de sus nombres.
No hay más verdad que tú, la noche oscura,
que aprende a bendecir la madrugada
con acopio de piel y de deseo.
que nunca más musiten en tu seno
grandes palabras con que armar la historia.
Redúcelos a polvo, a destino,
a ceniza intangible y dislocada,
a sombra entre tinieblas permanentes.
Tuya es la poderosa senda inmóvil
que se ancla en la verdad más primigenia,
desnuda de motivos y arrebatos.
Tañerán tus campanas milenarias
con el fuego de las mismas estrellas
que borrará los pasos de sus nombres.
No hay más verdad que tú, la noche oscura,
que aprende a bendecir la madrugada
con acopio de piel y de deseo.
Fuente: digitalplural.com.mx