Tengo un sueño dormido en la espalda una ilusión que bate alas en mi vientre. Tengo siete letras tatuadas en mis manos para escribirle a…
Dragones de cartón (II)
El con su sonrisa agrietada
extendió sus ojos
y pidió una limosna
En silencio se marchó con el frío
de la tarde
llevando la neblina
como abrigo perpetuo
y llevando como sombra
las luces de la calle.
extendió sus ojos
y pidió una limosna
En silencio se marchó con el frío
de la tarde
llevando la neblina
como abrigo perpetuo
y llevando como sombra
las luces de la calle.
Fuente: digitalplural.com.mx