El con su sonrisa agrietada extendió sus ojos y pidió una limosna En silencio se marchó con el frío de la tarde llevando la neblina…
Dragones de cartón (I)
La tarde es azul
como su rostro.
El día se despinta sin pompa
de las paredes
y la fiebre de sol
hace crujir los huesos
de los edificios
el único abrigo (sus abrigos)
son el ruido
y la esperanza de no despertar.
como su rostro.
El día se despinta sin pompa
de las paredes
y la fiebre de sol
hace crujir los huesos
de los edificios
el único abrigo (sus abrigos)
son el ruido
y la esperanza de no despertar.
Fuente: digitalplural.com.mx