No te engañe la tarde serena del oasis que lentamente afina, desde la alfarería, la terca estalactita azul de la nostalgia, las murallas de greda,…
La memoria, ese alcázar (VII)
Los ríos del paraíso en las lentas marismas
de Hudaybiya, la médula
insondable del limo.
Con cálamos del Tigris dibujas en el aire
la sedición del tiempo, las torpes abluciones,
el anaquel de arena, el alfar, la carcoma,
las altas caravanas que devora la luna.
de Hudaybiya, la médula
insondable del limo.
Con cálamos del Tigris dibujas en el aire
la sedición del tiempo, las torpes abluciones,
el anaquel de arena, el alfar, la carcoma,
las altas caravanas que devora la luna.
Fuente: digitalplural.com.mx