Cuando estabas mirando las naranjas amargas de los huertos de Murcia, el hijo de Ismaíl, el ciego del mercado de dátiles de Málaga, te ha…
La memoria, ese alcázar (IX)
Un hombre es el paisaje de las ciudades que ama:
Sus callejones lentos, sus fuentes musicales,
sus estanques secretos, sus arduos laberintos,
sus plazas numerosas, sus jardines en sombra
y el difuso horizonte que ve desde sus torres.
Sus callejones lentos, sus fuentes musicales,
sus estanques secretos, sus arduos laberintos,
sus plazas numerosas, sus jardines en sombra
y el difuso horizonte que ve desde sus torres.
Fuente: digitalplural.com.mx