La hora de la oración en la mezquita de oro. A mí dadme las tardes serenas de la infancia. La lentitud del patio, la penumbra…
El alfanje secreto (XIX)
Un hombre no es un hombre hasta que no ha sentido
en su pecho los negros lebreles del olvido,
la torva geografía del dolor riguroso,
la arquitectura aguda del ajimez desierto,
el alpechín amargo y turbio de la ausencia.
en su pecho los negros lebreles del olvido,
la torva geografía del dolor riguroso,
la arquitectura aguda del ajimez desierto,
el alpechín amargo y turbio de la ausencia.
Fuente: digitalplural.com.mx