La hora de la oración en la mezquita de oro. A mí dadme las tardes serenas de la infancia. La lentitud del patio, la penumbra…
El alfanje secreto (XIV)
La luz de parasceve, la casa de David.
Con espadas de fuego, los ángeles del sueño
encienden luminarias detrás de la medina.
En las puertas de bronce los eunucos se duermen
escuchando los cuentos de los fabuladores.
Abu Imram les ofrece el pebetero antiguo
que vio arder una noche caliente en Tremecén.
Con espadas de fuego, los ángeles del sueño
encienden luminarias detrás de la medina.
En las puertas de bronce los eunucos se duermen
escuchando los cuentos de los fabuladores.
Abu Imram les ofrece el pebetero antiguo
que vio arder una noche caliente en Tremecén.
Fuente: digitalplural.com.mx