Nunca entendí lo que es un laberinto hasta que cara a cara con mi mismo perfil hurgara en el espejo matutino con que me lavo…
EL OBISPO
Los hombres en este país son como sus madrugadas:
mueren siempre demasiado jóvenes
y son propicios para la idolatría.
Raza dañada.
La estación de las lluvias es el único consuelo.
mueren siempre demasiado jóvenes
y son propicios para la idolatría.
Raza dañada.
La estación de las lluvias es el único consuelo.
Fuente: digitalplural.com.mx