Como un ángel social de alto velamen, lejano de la angustia y capitán de nueva clorofila, como una flor indomeñable que falta haríale al maíz…
EL OBISPO
Los hombres en este país son como sus madrugadas:
mueren siempre demasiado jóvenes
y son propicios para la idolatría.
Raza dañada.
La estación de las lluvias es el único consuelo.
mueren siempre demasiado jóvenes
y son propicios para la idolatría.
Raza dañada.
La estación de las lluvias es el único consuelo.
Fuente: digitalplural.com.mx