Las palabras, al tocarlas al aire, crecen como las terneras. Con los años maduran y se ahondan y también pueden nacer muertas. Según. La palabra…
Prolongación de la noche
No me niegues que a veces,
al despertar,
quisieras refugiarte nuevamente
debajo de mis manos,
quedarte quietecita, apenas
respirando,
convertida en la misma huella
de la noche.
al despertar,
quisieras refugiarte nuevamente
debajo de mis manos,
quedarte quietecita, apenas
respirando,
convertida en la misma huella
de la noche.
Fuente: digitalplural.com.mx