El maniquí tras el cristal. Fijos los ojos en un punto invisible a los ojos. Ajeno al tiempo penetra el silencio que lo aísla mientras…
La claridad presa…
La claridad presa.
La mosca en su camino.
Y la mano que acude,
la ventana al fin
y ella trazando círculos,
rehuyendo la mano,
terca, contra su propia
sed de luz.
De El ojo entornado (1996)
La mosca en su camino.
Y la mano que acude,
la ventana al fin
y ella trazando círculos,
rehuyendo la mano,
terca, contra su propia
sed de luz.
De El ojo entornado (1996)
Fuente: digitalplural.com.mx