Día a día de rumbos encontrados, de mieles esfumadas, de apaños a deshora. Este bombear y no cundir la sangre, afirmarnos desmintiendo a los ojos…
Hacia tu mano cuelgan paraísos…
Hacia tu mano cuelgan paraísos
del árbol sin hojas. Donde el cuerpo
da sombra a su propia sombra,
fácil a lo prohibido
como boca de niño.
Así el brillo de un ojo nos seduce.
Así la inteligencia
el gusano en la fruta.
del árbol sin hojas. Donde el cuerpo
da sombra a su propia sombra,
fácil a lo prohibido
como boca de niño.
Así el brillo de un ojo nos seduce.
Así la inteligencia
el gusano en la fruta.
Fuente: digitalplural.com.mx