La calle está sola y yo voy solo y aunque mis pies están cubiertos, sus pasos suenan solos, descalzos: ecos de mis huellas, latidos de…
No busques atrás de mí
No busques atrás de mis hombros,
no hay nada, sólo yo,
el que te habla.
No busques,
soy el mismo que siempre ha sido,
el que soy.
El que te mira a los ojos es el verdadero yo.
No busques,
aquí estoy.
No hay navajas escondidas en mis dedos,
no hay veneno en mi voz.
Confía,
no hay sombras detrás de mi;
mírame a los ojos,
soy yo,
el de siempre, el mismo,
el que te mira a los ojos,
mintiéndote.
no hay nada, sólo yo,
el que te habla.
No busques,
soy el mismo que siempre ha sido,
el que soy.
El que te mira a los ojos es el verdadero yo.
No busques,
aquí estoy.
No hay navajas escondidas en mis dedos,
no hay veneno en mi voz.
Confía,
no hay sombras detrás de mi;
mírame a los ojos,
soy yo,
el de siempre, el mismo,
el que te mira a los ojos,
mintiéndote.
Fuente: digitalplural.com.mx