Desde el fondo del Amor hasta el Centro de la muerte. ¡Qué periplo! Ningún lazarillo en el sendero. Sólo el corazón solo y una melodía…
Declaraciones apócrifas (I)
Que la muerte me tome por asalto.
Pero yo no me rinda,
que me entregue,
que baje la guardia…
Jamás de los jamases.
Que la muerte me tome por asalto
Y ni así será enteramente mi dueña.
Pero yo no me rinda,
que me entregue,
que baje la guardia…
Jamás de los jamases.
Que la muerte me tome por asalto
Y ni así será enteramente mi dueña.
Fuente: digitalplural.com.mx