Gracias, compañera, por haber rescatado mi corazón cautivo en la maldita región de la bruma, acaso solitario vicio de mirar por el ojo de una…
Roguemos que mañana
No hay remedio, compañera.
En este país
hasta las hormigas confabulan contra la alegría.
Roguemos que mañana
lluevan sobre nosotros
bestias de amnesia
para quedar, ahora sí, soterrados todos
bajo
un
alud
de
bruma
de la que nunca, oh efímeros, debimos haber salido.
En este país
hasta las hormigas confabulan contra la alegría.
Roguemos que mañana
lluevan sobre nosotros
bestias de amnesia
para quedar, ahora sí, soterrados todos
bajo
un
alud
de
bruma
de la que nunca, oh efímeros, debimos haber salido.
Fuente: digitalplural.com.mx